¿Qué es un hueso?
Cuando hablamos de Hueso
nos referimos al término con origen de latín de ossum. El concepto permite
nombrar a las piezas duras que forman el esqueleto de los vertebrados.
Los huesos están
compuestos mayoritariamente por tejido óseo, que se refiere a un tipo de tejido
conectivo formado por células osteocitos y componentes calcificados, poseen
cubiertas de cartílagos, vasos, nervios y otros elementos que van a conformar
todo el hueso.
Aunque
externamente los huesos parecen estructuras simples y sólidas, la realidad es
que son estructuras complejas, semirrígidas y porosas.
En el ser humano, los
huesos tienen gran capacidad de regeneración y reconstitución, cumpliendo con
funciones importantes en la protección de los órganos vitales tales como el
corazón y el cerebro que son de los órganos más importantes, y así
permiten el movimiento del cuerpo, ya que forma parte del aparato
locomotor.
Las funciones de los huesos del
cuerpo humano son las siguientes:
– Estructural o de sostén: Los huesos forman el esqueleto humano, el
cuál aporta sostén, soporte y forma al cuerpo humano.
– Locomotriz: Los huesos tienen marcas óseas que sirven
para la inserción de tendones, ligamentos y fascias. Gracias a estas
marcas los huesos interaccionan con los músculos permitiendo el movimiento de
las articulaciones. Los músculos proporcionan el poder motor mientras que el
esqueleto funciona como un sistema de palancas que organiza el movimiento
acorde con las necesidades del cuerpo humano.
– Protección: En el cuerpo humano nos encontramos con
estructuras vitales, como el corazón, el cerebro,…, que necesitan protección.
Los huesos realizan esta función protectora creando paredes rígidas alrededor
de estos órganos.
– Hematopoyética: La
médula ósea roja que encontramos en huesos planos como las costillas, el
esternón, la columna vertebral, el cráneo, la escápula o la pelvis, forma los
eritrocitos, leucocitos y plaquetas a través de la hematopoyesis.
– Homeostasis de minerales: Los huesos son un almacén de minerales en
el organismo especialmente de calcio y fósforo. Hay un intercambio casi
constante al torrente sanguíneo para mantener un equilibrio y distribuir a
otros órganos según sus necesidades.
– Almacenamiento de triglicéridos: La
médula ósea roja es reemplazada paulatinamente en los adultos por médula ósea
amarilla. Esta médula ósea amarilla está constituida por adipocitos que
almacenan triglicéridos, los cuales constituyen una reserva energética.
El cráneo es la estructura
conformada por huesos que se encarga de cubrir y proteger el encéfalo, que es
el conjunto de varios órganos y estructuras que se incluyen en el sistema
nervioso, como el cerebro, el cerebelo y el bulbo raquídeo.
8 huesos forman la caja
del cráneo, unidos a través de las suturas craneales, cuyo espesor varía
dependiendo de la persona; sus nombres son, occipital, frontal, etmoides, esfenoides, dos parietales y dos temporales.
En los huesos del cráneo
también podemos encontrar articulaciones, en las suturas craneales pero sin
movimiento, llamadas “sinartrosis”.
La función del cráneo es
de suma importancia ya que brinda protección al cerebro, un órgano muy sensible
que es imprescindible para la vida, protege al cerebro de golpes y otros daños,
aunque la caja ósea también puede resultar afectada por un traumatismo.
Un traumatismo en el
cráneo se produce por un fuerte golpe en la región craneal que provoca
problemas neurológicos.
Un traumatismo
de cráneo, de hecho, se produce por un fuerte golpe en la
región craneal que provoca problemas neurológicos.
Se trata de
una lesión física que genera hemorragias o contusiones en ciertas regiones
del tallo encefálico, el cerebelo o el cerebro.
La pérdida de conciencia o
de memoria, problemas de equilibrio, dificultades en el habla y
disminución de la capacidad visual son algunos síntomas de un traumatismo de
cráneo.
Para evitar estos
trastornos, es importante proteger el cráneo con un casco cuando se
realizan ciertas actividades de riesgo (como el trabajo en una obra
en construcción, en el que es posible ser golpeado en la cabeza por rocas
o escombros.
Conclusión:
Es importante saber cuáles
son las funciones que tienen los huesos del cráneo, para así también saber
cuáles podrían ser los problemas resultantes por algún traumatismo.


